Así lo aseguró Gabriela Boada, directora interina de Amnistía Internacional de Argentina. Esta organización le exigió al gobierno porteño de Mauricio Macri que suspenda el uso de las armas Tasar x26 y Peperball porque son elementos de tortura.

La pistola eléctrica produce una descarga de 50 mil voltios durante cinco segundos, a través del disparo de arpones unidos al arma con filamentos electroconductores.

Amnistía Internacional denunció que los artefactos causaron en forma directa e indirecta la muerte de unas 70 personas en Estados Unidos y Canadá, debido a cardiopatías, entre otras causas.

Por otra parte, esta organización realiza campañas para reducir el uso de armas de fuego o convencionales. Cerca de 640 millones de armas circulan por el mundo y cada año se fabrican 8 millones más y 16.000 millones de balas: 2 por cada hombre, mujer, niña y niño del planeta.